Posted by: mariandreasanchez on: Noviembre 16, 2007
El sábado 10 de noviembre me bajé medio perdida, como aturdida. Los aviones no hacen juego con mi existencia. Aterricé gratamente cuando me encontré a don Camilo y su novia-esposa (o algo así) y a Maria Juliana, estudiante de Comunicación en la Universidad del Valle. El letrero, comparado con los que mostraban galantemente conductores de lujosísimos carros atrapados en trajes color vino tinto, enviados por administradores de hoteles de la edad mafiosa perdida de Cali, no era muy alentador. Mientras los de los ataviados anfitriones hoteleros revelaban excelente caligrafía y fino papel, el que Maria Juliana mostraba tímidamente era, si no halagador, muy divertido. Eran ellos. Y ellos ya sabían que era yo. Nos habríamos ahorrado el enredo del letrerito que llamaba a “Oír+”.
Este Oír+ es un festival organizado por la Universidad del Valle. Lo más loable es que si bien cuenta con el apoyo decidido de profes y de la administración de la Escuela de Comunicación Social, es en realidad un colectivo de estudiantes muy piloso el que se pone al frente del asunto y logra que todo salga de maravilla. El año pasado, en la primera edición del festival que se ocupa, se interroga sobre la radio y todos sus posibles matices, hablaron de radio experimental. Este año la pregunta fue ¿Una radio para qué?. Sensacional.
Lo que verdaderamente deseo, tengo que destacar, es la brillantez de este colectivo. No es requísito académico, no es un deber. Es un querer lo que les mueve, una creatividad asombrosa, una inquietud permanente. Nuevos formatos, podcasting, audioblog, topofonías, audioartes. A todo le prestan atención… y sin reparo se apropian y lo ponen en práctica. Eso no sucede habitualmente. Los chicos del colectivo Oír+ tienen los oídos despiertos, les gusta esculcar lo qué hay aquí y hayá; lo que suene, lo que se vea, lo que se lea. Todito. Les gusta aprender, aprehender. Lo hacen a la perfección y echan mano de cuanto recurso sonoro tienen a su alcance para darle un vistazo a su interior, a su realidad local, a su condición social, a su cotidianidad.
De eso se trata. ¿Una radio para qué?. Para pellizcar lo oídos. Para conocerse, reconocerse, disfrutar lo inmediato, mostrar lo bonito, lo natural. Así lo hacen en la Universidad del Valle. Así, cautolosamente, un poco más conservadores pero igualmente creativos, lo hacen en la Pontificia Universidad Javeriana. Así se hace en Cali. Para muestra de un botón programas como “El Taller” y “Caja de Pandora” que se sintonizan en Univalle Estéreo 105.3 y Javeriana Estéreo 107.5. (Ambas se ubican en la web y en la FM de Cali e imagino que en municipios cercanos). Sin miedo. Así se revela lo real y cercano a través de la radio universitaria de la capital valluna.
Convencional, digital, en vivo, a la carta. Que se llame como sea. Mientras la radio inspire a lo jóvenes, a todos, a los seres humanos; mientras la radio provoque nuevas creaciones, lo de menos es la plataforma o la designación. Lo importante es que se escuche la radio. Que suene. Que se construya con nuevas ideas, otros sonidos, otras miradas.
¿Efectos de sonido para describir la gente de Oír+?… Valen aplausos, platillos, violines, pajaritos, silencios. Todo lo que se atraviese por el espectro sonoro y que pueda dar sensación de fiesta, de emoción, de alegría, gratitud y honesta admiración hacia los integrantes del colectivo y participantes de otras universidades.
Así las cosas, lo de menos era el papelito en el aeropuerto. La buena energía me abría guiado hasta donde se encontraran.
Las fotos las cuelgo en cuanto pueda. A continuación, la invitación para que naveguen por una muestra de los sonidos contruidos durante este taller de radio digital en Oír+ 2007:
Cuentos infantiles? :: http://www.sapitorinrin.blogspot.com
Invierno en Colombia :: http://www.mariajuliana.blogspot.com
Cómo suena tu casa? :: http://ambazurto.blogspot.com
De piropos :: http://radiomonicute.blogspot.com
Todo mi agradecimiento para Maria Juliana, Mauricio, Katherine, César, Carlos y todos los demás participantes; para el profe Carlos Patiño y la U. de Valle; para la Pontificia Universidad Javeriana por albergarnos; para el juicioso y receptivo profesor de la U. de A. Andrés Duarte; para don Alberto el papá de Mauricio que me rescató en el aeropuerto… En suma, gracias a las circunstancias que se confabularon hasta posibilitar la viajada al Festival Oír+. Para esto, para esto es la radio.
Pasando por estos lados, gracias a tu amigo Álvaro. Bien de que nos mostraras tu experiencia sobre Oir+
Mira que te han recomendado desde OjO al Texto
Hola Maritza:
No conocía tu blog. Seguiré pasando por aquí. Un abrazo desde Bogotá
Noviembre 16, 2007 a 12:29 pm
Muy festiva tu crónica del encuentro de productores radiales que por lo visto saben escuchar y siempre están en actitud de aprender. Saludos cordiales